Perdí una hoja y unos de mis poemas, uno de los extraños, de esos que gritan abominaciones incoherentes.
¡El último infierno no será el último! Gritaba yo. Gritaba y giraba por semanas. Seis palabras contradictorias, grabadas hasta el colapso.
¡CHÁN! Es la destrucción de lo des-construido. Fue hace 12 horas, exactas 12 horas, cuando me di cuenta de que no estaba durmiendo. Son las 2. Y hace medio día salí de mi cama con la luz aún apagada. Me paré frente a mi ventana, acción usual, común, trastornadamente normal. Pero no miré la calle, no, no lo hice. No pensé en suicidarme, no, no lo hice. Tenía algo similar a una lágrima en mi ojo derecho, y otra en mi ojo izquierdo. Tenía la tráquea oprimida, la espina dorsal torcida, la presión arriba. Fue hace 11 horas y 50 minutos cuando me fijé en las estrellas. Una Dos Tres Diez. Miré fijamente a Orión, y me miró con el rostro lleno de empatía que solía mostrarme tantos años atrás. Miré su cinturón, y las tres luces estáticas me lanzaron su fulgor. Yo, rígida del dolor (No podía dormir, no podía escribir), conduje otro cigarrillo a mi boca y comencé con la rutina que nunca funcionó. Un deseo Dos deseos Tres deseos Específica, mortalmente sutil. Me arrodillé mentalmente ofreciendo sacrificios mentales. Y entonces torcí el cuello. Y contemplé una luna menguante (o creciente, nunca lo aprendí) observándome anaranjada desde el infinito, con una lástima también infinita. Superada la humillación, me incliné ante ella y los tres deseos le repetí. Con la voz afligida de las 2 y veinte de la madrugada de una joven que no podía dormir. Fue hace 11 horas y ya-no-sé-cuántos-minutos, en que sublimé en espasmos pensando en que mis deseos se podían cumplir. Y dentro de mi, la voz lloraba: “Mañana, mañana, mañana”. Mañana es hoy, pero mañana tendrá que ser otro día porque me veo restringida, me veo tonta como cualquiera, me veo insegura como cualquiera, me veo las muñecas y digo no. Porque no. Porque no me creo el “pero lo superaré” que sucedió al “te quiero”. No lo haré hasta que vuelva a entrar a la transición, pero la próxima vez intentaré NO retroceder. Y rezaré a los dioses que no existen (pero como soy tonta he de tener fe) para que mi transitar esté en dirección a la nada absoluta.
NIHIL.
BIENVENIDOS A NIHILLANDIA
DONDE HAY EXISTENCIALISMO, RECUERDOS EBRIOS Y DEPRESIÓN.
DONDE NADA IMPORTA.
DONDE NADA SE QUIERE.
No. Porque no. Porque no.
Yo Debía De Ser Un Objeto
Mi reencarnación en persona fue un error.
Yo Debía Retroceder A La Inercia
O subir un escalón.
Yo quería ser inmortal.
Yo quería estar despierta al momento de acosarte.
Yo quería ser un muón.
Hace unos días vomité la esperanza con el sexo en la garganta, y no tenía idea.
Hace unos meses vomité otra esperanza por mi ventana, y no sé en qué minuto me la volví a tragar.
Hace no-sé-cuántas semanas, me doblé.
Pero te toqué sólo para luego cortarme los brazos con los arco iris del acá no ha pasado nada.
Seis y media. Yo caminaba hace una hora por la alameda. Como una pequeña niña perdida en su pequeño mundo. Triste, desvalida y feliz. Como alguien que, se me ocurre, necesita un abrazo. Hace una semana dije que quería estar sedada. Lo reafirmo. Lo confirmo. Lo repito. Yo quiero estar sedada. Para amanecer con los brazos morados. Hoy se me informó: Tengo auto-control. No tenía idea. Mi superyó la baila mejor de lo que yo creía, me cago en él. Más represión es más civilización. Y así no, no, no. Había una vez una identidad. ¿Dónde la guardé? Y mientras él hable con los árboles está todo bien. Se me informó que el amor propio se está yendo de mis manos. Lo sabía, lo sabía. Yo una vez tenía una pieza blanca para cuidar mi soledad. Todo se perdió. El mundo onírico se amplió. Y mal. Hace 18 horas estaba soñando. Fue hace como 1 minuto. Pero no. Porque no. Iba en la micro, se demoraba la cagada porque Vicuña está siendo arreglada y la weá. El punto es que iba sentada (me cago en las abuelitas) y pensaba en ti. Y como hoy no te vi. Y como no te volveré a ver. En como nunca te entendí. Y como ya no importa. Porque el cielo ya no se abre y ya no me hablas. Y ahora es de esas poquísimas veces en las que de verdad miro con nostalgia desesperante el pasado. Pero uno dos tres años Y me olvidaré. Lo sé.
No importa, el silencio otorga. Otorga un rechazo que ya conocía, y por eso no importa. Si eso de las noches distorsionadas es bonito y todo, sí, pero no importa. Incluso te lo dije: No me importa. (I'm your truth, telling lies)
Bueno, bueno. El auto-engaño soy yo. Y yo soy un loco descontrolado. Usado y abandonado. Que esperaba que el cielo se abriera, con paciencia. Y cuando se abrió, se odió.
Soy un suicida antipático. Y no hay nada que hacer. Nada que entender. Nada que interpretar. Nada que querer. Nada que ser. Sólo ese espantoso esperar.
Honestidad: conmigo misma no se da. Y ahora admito que ese "Mei, no hagái weás" me dieron ganas de llorar. Pero yo me reí, porque ahora sólo sé reír. Reír con esa asquerosa sensación de garganta bloqueada, de presión en las mejillas... Pero no, mis ojos están secos, secos como yo. Algo dentro de mí inercia asumió toda esta mierda como demasiado imbécil para ponerme a lloriquear, no de nuevo, no más. Pero yo predicaba el no devaluar el dolor, lo hice hoy mismo minutos antes de lanzar una carcajada evasora ("Mei, no hagái weás"). ¿Dónde está la congruencia de mi discurso? Yo ahora no tengo ganas, tengo una falta absoluta de voluntad. Tengo el sueño trastornado, tengo un humor más incoherente que yo, tengo histerias extrañas. Y no me puedo ni sentir sola, porque no lo estoy. Nada más incómodo para mí que la carencia de soledad, cuando ésta está acompañada del vacío enladrillado y podrido que se encuentra bajo mis costillas. Sigo riéndome, bromeando, haciendo muecas... y en el fuero interno se encuentra el desastre, se ve el fuego quemando los hogares de mis habitantes, se ven las tormentas variables arrasando con mis estados emocionales, se ve a la lombriz solitaria ejerciendo su dictadura con su mano cada vez más firme. Y me encierro en mi habitación, y escribo insensateces que hago pasar por poesía, pero no son más que meras declaraciones de mis represiones, de mis faltas, de mis errores, de mis estúpidos deseos a los que condeno, la prueba más solida de mi horrenda humanidad. Y me encierro, porque cierro la puerta que da al mundo, a la realidad que se me muestra para adentrarme a la realidad que quiero ver. Y me encierro, y hago ciertas cosas que no debería hacer ("Mei, no hagái weás"), pero yo soy viciosa, viciosa porque soy emocional e idiota. Sangre para sublimar la opresión del vacío que me deja un amargo sabor en la boca cuando me doy cuenta de que estaba alucinando. Humo para suicidarme lentamente, de adentro hacia afuera, relajándome, realizando el odioso ejercicio de introspección. Alcohol para borrarme la conciencia que me grita en la cabeza. Y me siento en un rincón, y busco música triste, para que no me consuele, para que me deprima, busco caer siempre un poco más. La cadena (cíclica) de hechos me condujeron hasta aquí, a otro punto de convergencia en el que la esperanza se encuentra completamente disuelta, y en que mi salud mental se ve enflaquecida por causas que son más que conocidas. Y miro las paredes esperando a que me hablen. Y abrazo al suelo esperando un abrazo de vuelta. Y en las calles me brillan los ojos en cada esquina, esperando encontrar a alguien. Ahora ClaudiaNaiomiMeiVíctorIván necesita un rayo que le parta la cabeza en el punto exacto en el cual ella/él pueda volver a un nivel de mayor estabilidad, porque dentro de una semana empieza el fin del año escolar y la presión aumenta desde agentes externos, y puede reventar. Porque se vienen esas fechas en las que las brisas de amor propio son menos primaverales, se vienen esos días en que no hay siquiera soplido alguno. Porque la decepción ya tocó tres veces mis labios y alcanzado ya este número sagrado, una más y me verán colgada en la plaza de armas. O con las venas abiertas desangrándome en mi ventana... escuchando Dead and Lovely.
She thought she could stand up in the deep end. She thought she had the moon in her pocket. I've always been told to remember this: Don't let a fool kiss you. Don't let a kiss fool you. But now she's dead, she's so dead. Forever dead, and lovely now.
Hoy el calor me fundió un poco las neuronas (o quizás fue un efecto tardío del relajante muscular que me recetó el doctor-de-oídos, con el cual planeo sobre-medicarme un día de estos) y he decidido escribir como yo: Claudia. O bien, no Claudia (porque a ella la asesiné (se suicidó) hace años, pero utilizo su nombre), sino que Mei. Para dejar a mi hablante lírico descansar un poco. Está a punto de tirarse por la ventana. Y a mí me verán colgada. Quise apoderarme de mi misma y no se pudo, la puta madre. Quise conducirme a lo que estaba bien. Quise construir un camino y lo arruiné. Lo admito ¿y qué? Me acordé cuando una vez le dediqué a la tal Claudia esa "Sad but true" de Metallica. (Sigo conservando la carta en la que le envié la canción). Y de ahí seguí dedicando canciones a la multi-segmentación.
WAIT! MOMENTO, TE JURO QUE ME COMPRIMÍ. Oh, la cagada, sentí que me entumecí entera, se cambió la presión, me poseyeron, me despolaricé con cuática, y es extraño... ah, ya se me pasó
¿En qué estaba?
De nuevo, de nuevo. Sensación brutal. Oye, esto si que es un efecto tardío de las pastillas esas. O del calor de mierda.
O soy yo, en mi más horrible histeria, tratando de evitar que confiese mi verdadera personalidad. Y yo tenía tan buena intención... y escuchando esa canción que no quiero escuchar porque me recuerda a... bueno, sí.
Y me di cuenta de que rompí el ciclo para iniciar uno nuevo, y lo rompo todos los años entonces el ciclo es cíclico pero nunca es el mismo..
Compresión de presión.
Te tragaré, y te escupiré. Porque me masticaste y me vomitaste. Y eso no se hace.
Y acabo de mentir, porque en realidad yo soy una caricia suave. Y nadie sabe controlarme. Ni yo, ¿ves?
Compresión de presión.
Y cuando llego a mi casa hediendo a alcohol y con los ojos dilatados. Me miro al espejo y dejo caer dentro de mi mente un río de agua salada, prendiendo una vela más en mi funeral.
Y me encierro en mi pieza, porque es mi templo de culminación auto-destructiva. Y me paro en frente de mi ventana, que me lanza miradas sardónicas y amenazantes. Y miro el suelo, calculo la energía cinética con la que chocaría mi utilizado cuerpo. Y los anti-suicidas de mi anti-persona me conducen un cigarrillo al orificio bucal para anestesiarme un poco más.
Compresión de presión.
Para la próxima vez seré más específica al pedirle deseos a las estrellas. Nunca aprendo de mis errores.
Me vi golpeando y dejándome golpear. Me vi aferrada a mi obsesión. Me vi creyendo todo como un sueño. Yo no sé lo que quiero ser.
Debería parecerme ilógica esa expresión aquella : "corazón roto" para intentar explicarme a mi mismo algunas cosas... porque es axiomáticamente incorrecto.
Yo no tengo corazón.
(Y ese vacío rodeado de muros es el responsable de las obsesiones transitorias que ahora no transitan sino que consternan hasta que la voz en mi cabeza anuncia: "los días gore volverán")
(Y me siento des-fundamentado, no he pensado, me he hundido en superficialidad)
(Individualista, como una perra sin moral que arderá en el infierno)
Es esa situación extraña en la que me encuentro, en la que escribo canciones cortas, en las que me estreso pero no hago nada, en las que al fin siento como si me hubiese vaciado, como si me hubiese olvidado. No, como si no sintiera nada. Eso, como si no sintiera nada. (¿Alguien oye "desfasada"? ¿No? ¿Sólo yo?) Como si mi única obligación fuera mirar el techo. Como si mi única dirección fuese el infinito de la nada. Y así consumo las horas sin hacer el informe de lenguaje, me cago en mi misma.
Mi muerte requería su réquiem. A dirge for her, the doubly dead. In that she died so young (o algo así, no me acuerdo, me había aprendido ese poema hace mucho y ahora me quedan fragmentos nada más. Y no, no lo buscaré en google para comprobar)
[Nota: No, no puedo coordinar mano izquierda con derecha en esta canción todavía, es que primero hago las bases y luego le pongo la melodía encima, entonces me cagan mis propias canciones, pura frustración]
[Nota2: Eventualmente haré que dure más de 40 segundos]