Andrógino atemporal actualizando con escritos mierdosos.
Hablan las voces: ¡Quiero ser vulnerable! Quiero yo ser protegida bajo una mirada dual. Esto va más allá de los fallidos "Je te comprends". He aquí la causa de que nada haya podido funcionar: La oposición contradictoria de deseo y personalidad. Así todo era mentira, pero también verdad. Porque en el fondo las fantasías no se abandonan así sin más, y yo jamás lo he hecho, de ahí las falsedades. No deberían haber miradas cruzadas, la paranoia no es segura. Vivamos todos en complejidad termodinámica sin quedarnos en la banalidad de lo milenario. Eliminemos conceptos: amor, esperanza, voluntad. No, creemos más, creemos más. Grafiquemos el índice de fatalidad y lloremos en el desbalance de nuestra susceptibilidad. Yo llegué al punto en que las divisiones tienen nombre y territorio. Me río de quien dijo que una de ellas iba a ganar. Me aprovisioné de soma, quiero más, más, más. ¡No! ¿Dónde quedó el "voy a parar"?. Encontré los colores y decepcionan, ¿combiné mal? Así parece, volví a la acromatidad.
El debate entre la muerte súbita y la inmortalidad está iniciado. Que no se entienda por salidas físicas. Mi esencia se suicida y resucita día a día. Busca depositarse para no soportar esto nunca más. Y el cuerpo morirá.
¡Esclavos!
Débiles apresados por el miedo a la soledad.
Miedo a uno mismo.
¡Y no saben! Pobres.
El cielo está muy azul.
Todas mis pasiones han de ser condenadas; son responsables de mi hundimiento en superficialidad.
La metafísica de la muerte me hace sentir tan pueril como odiosamente viva.
Este año es el año del pensar.
Soy tan débil que no me entiendo.
Me persuadiré suavemente: yo decidí. Y no me dejaré insultar, ni por mí, ni por los demás. Yo elegí la predominancia de lo emocional, y por ello también la inestabilidad. Artísticamente hablando, soy un alma crecida y educada para la expresión. Es inútil tratar de refutarlo. Mis escalas de valores son fijas pero los elementos cambian, suben y bajan. Y se sabe en mi interior que hoy estoy perseguida por una triste verdad: Estoy mal.
[Yo disociado, personalidad disfuncional]
Quizás mi hablante lírico es el que en realidad está mal, pero este es otra disociación de mi yo, de mi personalidad; este es el que sugirió y reiteró en todas partes: "Estoy muerta, fallecí hace años, sigo muerta y seguiré muriendo". Este fue el que creó a la lombriz solitaria, quien tomó los dos céntimos de razón y los hizo propios para proyectarme mis errores y malas decisiones; susurrarme que soy una inconsecuente, una imbécil. Y bajo mi mirada macroscópica, no puedo eludir pensar que tiene un buen argumento, todos mis males son banales.
Se alzan los suicidas: ¿Para qué buscar un sentido si no quiero encontrarlo? ¿Para qué vivir las alegrías efímeras si el pesimismo no me deja sentirlas? ¿Para qué seguir en este circo de emociones absurdas a las que me someto? ¿Para qué continuar entrando y saliendo de mi concierto de infiernos?
¡No! Se lanza el miedo abruptamente a través de un estremecimiento general de todos mis nervios, le asigna valores astronómicos a lo invaluable para otorgarle una sátira de sentido a mi endeble existir.
Todo fue raíz de un miedo adquirido a la soledad.
No soy musical.
Soy una palabra, soy una máquina del tiempo, una bola de cristal soy una carta mágica, soy un sofisma mágico.
La careta actual, como buen personaje, es otra forma somera de expresión. ¿A qué? Doy un espectáculo a los ojos de los transeúntes pero el mensaje sólo lo conozco yo, todo es en vano. Podría gritar arrojando flores y el resultado sería exactamente el mismo. Hoy no hay poesía barata para consolar mis mentiras. Hoy no hay pensamientos seudo profundos para nutrir la estúpida sensación de superioridad. En esta fría mañana estoy formal, camisa y corbata, para la gala que se está llevando a cabo en mi muy poco original teatro mágico, mi concierto de infiernos, mi circo de emociones absurdas. Desde ahora se inicia el litigio, el enfrentamiento anual. Hoy se construyen las trincheras y los fuertes, la defensa para resistir el auto-ataque. Hay que engrosar las membranas de la burbuja, aumentar la tensión superficial. Hay que sellar los orificios del túnel, cerrar las ventanas, levantar paredes donde hacen falta. Hay que trazar un nuevo mapa de incertidumbre. Preparar el cambio con la base de que nada será igual. Rescatar lo positivo, lo útil, en forma de ideas, no de recuerdos. Hay que re-establecer los sueños. Sonreír sin nostalgia, todo lo sucedido no se puede recuperar y es ridículo querer más. Que no se piense en el futuro pero que se prepare y se enderece su curso. Hay que unir los fragmentos disociados de mi cabeza para su re-ordenamiento. Yo soy dueña de mí misma, consciente de este juego que no sé jugar pero que consiste en volver a intentar, dándome la ilusión de libertad. Hay que organizar la ceremonia para esta gloriosa resurrección planificada. Nada de esperar, actuar, sólo actuar.
Focos literales. Yo no veo lo que veo y no soy lo que soy. Estoy absolutamente invisible, impredecible y divisible.
Posted at 24.10.09 by MeiSameew