Reiteración: Je suis au plus profond de l'abîme.
Dicha la mía
cuando la idealización volvió, me abre el pecho y estruja, estruja, aprieta, aprieta.
Bienvenida arritmia, te recibo confusión.
Maldito día aquel.
Maldito el momento en que mi alma escapó, viajó al pasado y me vio... y se ofuscó, no supo si reír o llorar, sintió la peor de las lástimas y volvió a ofrecerme las imágenes. Me espanté. Odié mi estupidez... Pero sólo así la ilusión vuelve.
El ardor regresa al cuerpo. El fervor sigue con sus juegos.
Maldita decepción. Ahora quiero botar lágrimas pero me llenaría de culpa sentirme mal por esta razón.
No quiero sentirme mal.
Recuperemos la sensación de aversión.
Maldito día aquel.
Ya nada satisface, ni el afecta materialista, no sé cómo deshacerme de él.
Hola tú.
Yo era la necia, la loca, la perdida, la ebria, la impura.
Tú el que se encoge de hombros.
Yo quien se fue al abismo pretendiendo no haberlo hecho.
Y el taladro en mi cabeza penetra y destierra, confunde y marea.
"Fue sólo un beso" dicen las voces
y el debate inicia: "Es mejor así"
"Yo lo quise así"
"No puede ser así"
"No quiero que sea así"
Y el borde entre la razón y emoción colapsó, me fui a la nada y volví para asimilar el hecho de que, como predije, me hundí. Y como es de esperarse, nada ni nadie me rescatará, pero yo me quedaré ahí esperando milagros desesperanzada hasta que el caos haga su trabajo y un suceso arbitrario elimine pasajeramente todo rastro de pozo u océano ahogador que en mi hogar se haya convertido.
Pero ahora... dicha la mía, estoy peor.
Posted at 2.10.09 by MeiSameew